En memoria de Shirakura Yoshihiko 白倉敬彦

Quisiera dedicar esta breve nota a recordar el trabajo del recientemente fallecido Shirakura Yoshihiko 白倉敬彦 (1940-2014), quien fuera uno de los investigadores contemporáneos de shunga más importantes, con una vasta producción escrita sobre el tema, y referencia constante en este relativamente nuevo campo de estudio. 
La investigación sobre estampa erótica japonesa de Shirakura, aparece visiblemente con su edición del libro Ukiyo-e shunga wo yomu 浮世絵春画を読む (Leer la estampa erótica ukiyo-e), publicado en el año 2000 por la editorial Chūō Koron de Tokio, y que se ha convertido en uno de los textos base del repunte, que a principios de la década del 2000, tuvieron en Japón los estudios sobre el shunga. Sin embargo, es importante mencionar el destacadísimo papel precursor que en el campo tuvieron investigadores como Hayashi Yoshikazu y Richard Lane (a quienes dedicaremos entradas futuras en este blog), así como el impacto y debate que el libro de Timon Screech, Shunga: Katate de yomu Edo no e 春画:片手で読む江戸の絵 (Shunga: Imágenes de Edo para leer con una sola mano), tuvo casi de inmediato a su publicación en el año 1999.
A partir de ese primer libro, su lista de publicaciones como autor y como editor es extensa, y puede ser consultada parcialmente tanto en este enlace, como con una simple búsqueda en Amazon Japan. Shirakura fue además, uno de los más recurridos consultores sobre el tema por parte tanto de académicos como de coleccionistas, insistiendo en la importancia de que las instituciones de investigación, los museos, y las personas comunes en Japón revalorizaran este legado cultural que estuvo durante mucho tiempo (y todavía en algunos espacios) relegado y mal visto.
Nuestro reconocimiento a su labor y a su persona generosa. Que en paz descanse.
Con Shirakura Yoshihiko y Ueno Chizuko en Tokio, en 2008, después de una conferencia

Tako de lengua

Muchos saludos
Como comento en la nota de contenido de este blog, este espacio es resultado de mi primer proyecto de investigación importante que culminó en el año 2011 con el libro El control de la estampa erótica japonesa shunga (El Colegio de México). Así mismo, su aparición parte de una serie de reestructuraciones que estoy realizando a mi blog, Los apetitos de la buza, y a mi página personal, donde solía publicar todas aquellas entradas que consideraba de interés. Sin embargo, tanto por cuenta de las facilidades que los recursos electrónicos cada día más nos brindan, así como por considerar que estos blogs también nos permiten personalizar líneas e intereses de investigación de manera independientes, es que inauguro hoy este depósito enteramente dedicado a la estampa erótica japonesa (quizás el primero sobre este tema en castellano).
Para tener mejor organizadas temáticamente las entradas de mis diferentes blogs, he decidido trasladar aquellas notas y comentarios que sobre shunga publiqué en algún momento pasado en mi blog personal, Los apetitos de la buza. Esas entradas desaparecerán de allí para reubicarse aquí, y aparecerán cuando lance públicamente este espacio con la primera entrada nueva.
El nombre de este blog, toma como referencia una de esas primeras notas sobre shunga que publicara con anterioridad, y que incluyo en esta entrada como bienvenida.
Espero que este espacio les permita disfrutar de una producción visual japonesa aún necesitada de una mayor labor de investigación y contextualización.

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Originalmente publicado en Los apetitos de la buza, el 20/10/2009

Esta imagen shunga (quizás la más conocida de toda la producción erótica japonesa), corresponde al libro ilustrado de Katsushika Hokusai 葛飾北斎, titulado Kinoe no komatsu 喜能会之故真通, y que yo lo llevo al español como \”El genuino y experto veterano al encuentro del virtuoso deleite\”.
Este libro ilustrado con temática sexual (enpon) fue publicado en formato hanshibon en 1814 originalmente.
La imagen en cuestión, a pesar de que no tiene nombre, se conoce popularmente como Ama to tako 海女と蛸, es decir \”La Buza y el Pulpo\”.
Inserto aquí también una traducción completa del diálogo. Espero que los lectores no se ofendan con el lenguaje directo que se acostumbraba a utilizar en estas obras:
Pulpo: Me he preguntado cuándo, cuándo secuestrarla, pero hoy es el día. Al fin la he capturado. Después de todo, éste es un buen coño, rellenito. Aún más delicioso que un camote. Saa, saa, chupar, chupar, chupar hasta la satisfacción, y entonces llevarla como prisionera al palacio del Rey Dragón. Zufu, zufu, zufu, Chu! Chu! Chu! Chu! Zu! Zu!
Buza: Este odioso pulpo, fu, fu, fu, fu… prefiere, aa, aa… chupar la superficie de los labios interiores de mi vulva hasta que yo desfallezca, aa, eee. Me vengo! Con esa boca tubular. Con esa boca tubular, mi vagina abierta se atormenta. Oh! Qué hacer? Yoo, oo, oo, oo, hoo, aa, qué, oo, rico, rico, oo, rico, rico, haa, rico, fu, fu, fu, fuu, fuu. Otra vez! Yoo, yoo, yoo, yoo. Sin embargo, a partir de ahora me llamarán aa, fu, fu, fu, fuu, fuu, fuu, pulva! Vulpa! Oo, fu, fuu, fuu. [Comentario mío: aquí al final el escritor está haciendo juego con pulpo y vulva, ya que \”tako\”, la palabra japonesa para pulpo, también implicaba \”vulva\” en el lenguaje de Edo].
Pulpo: Zuu, zuu, zuu, zuu, hicha-hicha, gucha-gucha, jutsu, chu, chu, chu, chu, guu, guu, zuu, zuu [Comentario mío: estos son maneras de escribir sonidos, en este caso, ilustrativos de la acción que está llevando a cabo el pulpo; recurso onomatopéyico bastante común en japonés].
Buza: Ey! Y qué de la impresión de estar enrrolada por ocho piernas? Oh, oh, se está metiendo, aa, aa.
Comentario del escritor: Los jugos fluían como agua caliente. Nura, mura, nura, doku, doku, doku.
Buza: Ee, moo, empiezo a sentir un hormigueo. Una y otra vez, hasta perder conciencia, fu, fu, fu, fuu, fuu, los límites y las fronteras desaparecen, oo, oo, oo. Me vengo, anna, aaaaaa, ahí, ahí, aquí, aquí, uu, mu, mu, mu, fun, mufu, umu, uuuu, qué rico! Rico!
Pequeño pulpo: Después que termine mi padre, yo, también, usaré mi boca tubular para frotarle desde el clítoris hasta el culo, hasta que pierda conciencia, y entonces revivirla y hacérselo de nuevo, chu chu!!

NOTA
Esta es una traducción mía al español a partir de la versión publicada en: Talerico, Danielle. \”Interpreting sexual imagery in Japanese prints: A fresh approach to Hokusai’s ‘Diver and Two Octopi’\”, en Impressions. No. 23. Ukiyo-e Society of America, New York, 2001. pp: 25-41.

El "Libro de los Insectos" de Utamaro

Hace un tiempo ya, traduje al español un texto del investigador John Carpenter sobre los procesos de digitalización en las humanidades, en específico el arte japonés, donde comentaba sobre el proyecto digital de las colecciones del Museo Fitzwilliam en Cambridge. Para ilustrar el trabajo con esta colección, él utiliza varios ejemplos del libro de Kitagawa Utamaro Ehon mushi erami (El libro de las criaturas rastreras), publicado en 1788 por el editor Tsutaya Jūzaburō (1750-97).
En este libro, se combinan imágenes de insectos con poemas kyōka seleccionados por Yadoya no Meshimori (Rokujuen), quien además escribió el prefacio, compuestos por los más renombrados poetas de los círculos de kyōka del momento.
Les brindo aquí algunas de las imágenes y los poemas que en ese entonces traduje al español para que puedan disfrutar al menos de fragmentos de este libro. Si desean, pueden consultar el proyecto del Museo Fitzwilliam para revisar la totalidad del texto.

Oruga velluda
ke o fuite 

kizu ya motomen
sashitsukete
kimi ga atari ni
hai-kakarinaba 

Si treparas sobre ella
sólo te daría escozor,
ya que, dice el refrán,
“¡si soplas el pelo de otro
saldrán a la luz tus propias faltas!”

 ̶ Yomo no Akara

Avispa cartonera
kowagowa ni
toru hachi no su no
anani eya
umashi otome o
mitsu no ajiwai

Como cuando llego
a la entrada de la colmena,
soy tímido al encontrarme
con una bella y joven dama
que sabe a dulce miel
 ̶ Shiriyake no Sarundo

Grillo de matorral

yona yona wa
umaoi-mushi no
ne ni zo naku
kimi ni kokoro no
hazuna nobashite 

Noche tras noche larga,
yo relincho, relincho,
cual insecto “a caballo”,
como corazón encabestrado
que se desboca hacia ti

 ̶ Karagoromo Kisshū
Ciempiés

negawakuba
kimi ga tsubaki ni
tokedoke to
tokete nebuto no
kusuri to mogana 

Si pudiera cumplir mi deseo,
estaría cerca de ti,
durmiendo sonoramente a tu lado,
para que tu saliva me derrita
y sea un bálsamo para curar furúnculos

 ̶ Shikatsube no Magao
Rana

hito zute ni
kudokedo kubi o
furu ike no
kairu no tsura e
mizuguki zo uki 

¡Qué triste! Mi carta de amor
que envió el intermediario
hizo mover su cabeza a un
“no” – como el agua hace
frente a una rana en el viejo estanque

 ̶ Yadoya no Meshimori

El ukiyo-e y el cine japonés II (Hokusai)

El segundo texto de esta serie (habíamos publicado ya otra entrada sobre Utamaro) estará dedicado al ilustrador Katsushika Hokusai 葛飾北斎 (1760-1849) y al filme de Shindō Kaneto 新藤兼人 Hokusai manga, también conocida en Occidente como Edo porn.

Hokusai manga 北斎漫画 (Bocetos de Hokusai)
Director: Shindō Kaneto 新藤兼人
Producida por: Shōchiku Eiga 松竹映画, 1981
Este es un filme biográfico que narra la vida de Hokusai y su lucha por convertirse en un artista reconocido. La historia comienza desde que Hokusai era joven y pobre, y va mostrando no sólo sus logros en el mundo de la ilustración ukiyo-e, sino también sus relaciones con diferentes intelectuales de la época, como el escritor Kyokutei Bakin 曲亭馬琴 (1767-1848), que se convierte en su amigo personal y lo apoya en su carrera. Además, otros aspectos importantes en la historia del filme son sus relaciones con su hija Ōi お栄, quien fue un puntal importante en su vida y quien además tiene una obra pictórica y gráfica sobre la que también comentamos hace ya un tiempo, a propósito de un documental en torno a ella producido por la televisión japonesa.
Aspectos importantes de su vida creativa, son núcleos dramáticos claves a lo largo del filme. En particular  tres de ellos son seleccionados por el director como puntos de giros en la película. Estos son: sus famosas estampas sobre las 36 vistas del monte Fuji (Fugaku Sanjūrokkei 富嶽三十六景), creadas entre 1826 y 1833, su libro de esbozos Bocetos de Hokusai (Hokusai manga 北斎漫画), producido entre 1814 y 1878 en 15 volúmenes, y parte de su obra erótica, sobre todo la ilustración de la Buza y el pulpo (Ama to tako 海女と蛸), que se publicó como parte del libro erótico ilustrado El genuino y experto veterano al encuentro del virtuoso deleite (Kinoe no komatsu 喜能会之故真通), en 1814.
El conjunto de volúmenes dedicado a reunir los bocetos y apuntes visuales de Hokusai, y que se conoce como Hokusai manga, es precisamente el que le da nombre a esta película. A pesar de que erróneamente muchas veces hoy se les asocia (por cuenta de la palabra manga en su nombre) con la producción contemporánea de comics, estos libros reúnen los diferentes esbozos y estudios que fue compilando Hokusai a lo largo de su vida, y que muchas veces utilizó para su obra. También concibió varios de los volúmenes de este libro como fuentes para el estudio de movimientos del cuerpo, gestos faciales, ejercicios de composición, así como también animales, objetos, seres sobrenaturales o personas desempeñando actividades cotidianas. Por otro lado, otra de las funciones implícitas en esta obra de Hokusai es la educativa; el pensar esta antología de bocetos como un manual para sus discípulos, un funpon 粉本 (libro de notas), y que fue bastante común en la tradición de la enseñanza pictórica basada en el binomio maestro-discípulo(1).

A pesar de todos los aspectos de la vida de Hokusai que muestra el filme, hay una escena por la que mayormente es recordado, y es el momento en que concibe y crea la famosa imagen de una mujer buzo teniendo sexo con dos pulpos. Esta escena no sólo fue la base para algunos de los posters de la película, sino que incluso, en la versión para público de habla inglesa, el título con el que se distribuyó la película fue Edo porn, marcando justo este aspecto en detrimento del resto de la historia (aunque para ser honestos, los amoríos y las preocupaciones sobre estos por parte del protagonista, son uno de los ingredientes más activos en el filme).

En los trailers que se produjeron sobre el filme vemos también estas dos vertientes. Mientras el primero es más general en torno a la película, el segundo (sobre todo en su primera parte) enfatiza la escena de la mujer con el pulpo.
Incluyo también aquí, para nuestros lectores, referencias a cuatro de las investigaciones y catálogos más importantes que se han escrito sobre la vida y obra de Katsushika Hokusai en los últimos años. De entre todos los ilustradores del mundo del ukiyo, Hokusai es quizás del que más se produce, por lo que las referencias que les pongo aquí son de aquellos estudios que considero relevantes. Además de libros generales sobre su vida y obra, he incluido otros que se concentran en algún título específico de su producción.
Matthi Forrer
Prestel, 2009
220 páginas






John T. Carpenter, ed.
Brill, 2005
357 páginas






Richard J. Lane
E.P. Dutton, 1989
320 páginas






Henry D. Smith, ed.
George Braziller, 1989
224 páginas






Katsushika Hokusai
PIE International, 2011
696 páginas







Katsushika Hokusai
Seigensha, 2011
900 páginas








NOTAS
1. Sobre la tradición del funpon, y el aprendizaje en los talleres pictóricos, les recomiendo mucho el libro editado por Brenda Jordan, Copying the master and stealing his secrets: Talent and training in Japanese painting (University of Hawaii Press, 2003).

La técnica de la xilografía japonesa 2

Mientras buscaba materiales audiovisuales interesantes para complementar un antiguo post sobre la técnica de la xilografía japonesa, encontré en YouTube un corto en video del Maestro Ichimura 市村先生, quien es uno de los pocos impresores tradicionales japoneses que mantienen viva la técnica del ukiyo-e. Ichimura-sensei, quien vive en la ciudad de Kioto, nos dió una entrevista en el año 2004 que reprodujimos íntegra en este blog hace ya unos meses.

Este video, al parecer, fue grabado un tiempo antes de la entrevista que le hice en su taller.

A continuación quisiera compartirles una serie de cortos sobre diferentes aspectos de la manufactura del ukiyo-e. A pesar de que hoy día las pocas personas que se dedican a esta labor realizan una buena parte del proceso, en sus variadas fases, en el periodo Edo cada una de estas etapas eran llevadas a cabo por diferentes talleres, y por distintas personas en cada uno de esos talleres, por lo que insisto en la necesidad de tener presente a estas piezas como un trabajo colectivo.
Estos videos muestran el trabajo del grabador e impresor David Bull, quien reside en la ciudad de Tokio y que posee un muy interesante sitio web sobre la estampa japonesa y su técnica. Espero que los disfruten.

El ukiyo-e y el cine japonés I (Utamaro)

He estado revisando varias fuentes (internet entre ellas) y prácticamente no se han producido películas con temas vinculados a los ilustradores y editores de ukiyo-e del período Edo. Como era lógico suponer, todas las que me ha sido posible localizar son filmes japoneses. Aún así, únicamente he encontrado cuatro (hasta donde conozco ninguna de ellas ha sido proyectada públicamente de este lado del Pacífico/Atlántico) y las quiero compartir con ustedes aquí, en una serie de posts dedicados a ellas y a los ilustradores a que se refieren. Esta nota de hoy va centrada en la figura del conocido ilustrador y pintor del siglo XVIII Kitagawa Utamaro 喜多川歌麿 (1753-1806).

Utamaro wo meguru gonin no onna 歌麿をめぐる五人の女 (Utamaro y sus cinco mujeres)
Director: Mizoguchi Kenji 溝口健二
Producida por: Shōchiku Eiga 松竹映画, 1946

La película, que narra la ficticia relación del artista Utamaro y cinco mujeres que supuestamente interactuaron con él, es una de las primeras producciones fílmicas japonesas que se realizaron durante los años de la ocupación norteamericana en Japón, y que pasaron lícitamente el aparato de censura de medios implantado por la administración estadounidense de posguerra.
En la trama del filme, estas mujeres -algunas de ellas parte de los circuitos de comercio sexual de fines del siglo XVIII como fue Yoshiwara 吉原- funcionan como catalizadores del trabajo del ilustrador quien se encontraba en una especie de bloqueo creativo.
Sabido es que Utamaro, así como muchos otros artistas, intelectuales y hombres de negocio de fines del siglo XVIII frecuentaban estas zonas de la ciudad (yūkaku 遊郭 o kuruwa 廓, como se les conocía) donde se concentraban parte importante de los establecimientos de prostitución de entonces, y que funcionaban también como espacios de interacción cultural y social, más allá de las actividades específicas que brindaban y para las que estaban ideados.
Utamaro, al igual que el propio Mizoguchi, centró buena parte de su producción visual en la representación de la mujer. De hecho, es quizás el más conocido e importante pintor e ilustrador del género bijin-ga 美人画 (imágenes de mujeres bellas), que populariza no sólo a partir de retratar a las prostitutas más famosas del momento, sino a mujeres del común también, provenientes de casi todos los ámbitos sociales del momento.
De hecho, hay una escena en la película que quisiera destacar, y que está evidentemente basada en una de sus imágenes más célebres y también mejor vendidas en el mercado hoy día, las pescadoras de abulón (awabi 鮑 en japonés), quienes fueron muy reiteradas en el imaginario popular masculino por cuenta de su aparente belleza y de que realizaban su trabajo semidesnudas, situación que es retratada en el filme (véanse los dos fotogramas siguientes) cuando el extasiado Utamaro se pone a esbozar notas y le pide a su anfitrión que lleve a una de ellas a su habitación para poder pintarla.









En varias ocasiones (como se muestra a continuación) en la obra de Utamaro aparece este tema, al que también le dedica espacio en su producción erótica (shunga), siendo una de las estampas más famosas la que incluye en su álbum Utamakura 歌枕, de la que no sólo es deudor el nombre de este Blog (Los apetitos de la buza), sino también el primer post que escribimos para él.


Incluyo también aquí, para nuestros lectores, referencias a cuatro de las investigaciones y catálogos más importantes que se han escrito sobre la vida y obra de Kitagawa Utamaro en los últimos años. De entre ellos, recomiendo altamente la investigación que realizó Julie Nelson Davis y que brinda uno de los acercamientos más originales y actualizados del artista.

Asano Shugo & Timothy Clark
British Museum Press, 1995
556 páginas

Julie Nelson Davis
University of Hawaii Press, 2008
296 páginas

Gina Collia-Suzuki
Nezu Press, 2008
208 páginas

Gina Collia-Suzuki
Nezu Press, 2009
612 páginas   

   

La hija de Hokusai – o recomenzando el blog…

Año interesante este 2011 en muchos aspectos, pero por diversas razones profesionales y sobre todo personales, me he alejado un tanto del trabajo con este blog, al que he abandonado un poco – o bastante -, bajo pretexto de \”aclarar\” unas cuantas cosas en mi cabeza. Afortunadamente, como ya muchas de ellas se \”despejaron\”, otras seguirán oscuras (ya me da igual), y he visto, acumulado y anotado un montón de ideas y de información interesante para los que leemos este espacio, puedo asegurar que estaré semanalmente posteando materiales sobre los temas que nos interesan.
Para este breve post de hoy, me pareció interesante facilitarles los links a un documental de la televisión japonesa sobre Ōi お栄, la hija del famoso ilustrador y pintor de ukiyo-e, Katsushika Hokusai 葛飾北斎, a quien no sólo se le atribuyen muchas de las obras hasta el momento pensadas como de Hokusai, sino también una parte importante de la producción de shunga también atribuida a Hokusai. De más está decir que es una de las pocas artistas mujeres de las que se conoce de su existencia, y de la que sólo recientemente se ha comenzado un proceso de documentación e investigación (aún precaria) de su vida y obra.
Lamentablemente, para aquellos que no manejan la lengua, el documental se encuentra completamente en japonés. Sin embargo, me sigue pareciendo importante postearlo aquí, ya que considero que es un material informativo significativo para todos aquellos que nos dedicamos a, e interesa, la producción visual japonesa, sobre todo aquella realizada durante el siglo XIX.
El documental está dividido en siete partes que incluyo íntegras a continuación.
Espero que lo disfruten.









Políticas expositivas del shunga

Originalmente publicado en Los apetitos de la buza, el 05/07/2010

En días pasados, en una reunión de colegas en Kioto, entre alguno que otro proyecto futuro, y rodeados por cerveza, sake y anguila, salió a relucir la magna exhibición que de shunga está preparando el Museo Británico para el año 2013, para cuya realización se están organizando varias actividades y talleres (como el que comenté en un post pasado)1, y de la que la mencionada reunión fue parte en cierta medida.
Esta exhibición será la mayor muestra de shunga que hasta el momento se ha hecho a nivel internacional, volviendo a ser Europa el espacio por excelencia para la organización de este tipo de eventos. Tratando de recordar un poco, a partir de la exposición que Marco Fagioli curara en 1989 para el Musée d\’Ilx-elles, en Bruselas, las más recientes muestras que se han dedicado de manera total o parcial a la estampa erótica japonesa serían: \”Kielletyt kuvat – vanhaa eroottista taidetta Japanista\” (Museo de la Ciudad de Helsinki, 2003), \”Lentelust. Erotische fantasiën in Edo Japan\” (Kunsthal, Rotterdam, 2005), \”L’Enfer de la Bibliothèque. Eros au secret\” (Biblioteca Nacional de Francia, 2008), \”The Art of Love: Ofer Shagan\’s Shunga Collection\” (Tikotin Museum of Japanese Art, Haifa, 2009), \”Shunga. Arte ed eros nel Giappone del periodo Edo\” (Palazzo Reale, Milán, 2009), e \”Imatges secretes. Picasso i l\’estampa eròtica japonesa\” (Museo Picasso, Barcelona, 2010).

Resulta muy interesante la reticencia puritana a realizar este tipo de exposiciones en Estados Unidos. No sólo no se ha presentado alguna, sino que además los pocos académicos de origen norteamericano que se han lanzado a estudiar ocasionalmente el shunga, tampoco trabajan en instituciones de ese país. Para el caso latinoamericano, en mi opinión, más fuerte que el prurito mojigato considero que las razones de mayor peso para que no se haya pensado en una exhibición así sería el desconocimiento generalizado que existe de estas piezas, la casi absoluta ausencia de especialistas en el tema, los malabares para la búsqueda de recursos, y, no olvidar, el \”interés\” por otro tipo de exhibiciones más \”rimbombantes\”.
Sin embargo, y volviendo al tema de la pasada reunión en Kioto, a pesar de que estas piezas formaron parte de la cultura popular urbana de los siglos XVII, XVIII y XIX de Japón, y de que afortunadamente ya hoy conocemos de algunas colecciones públicas y privadas importantes, jamás se ha realizado una exhibición de shunga en ese país. El único intento contenido fue una pequeña muestra \”semi-privada\” que se montó el año pasado en el Art Research Center de la Universidad de Ritsumeikan (en Kioto), para acompañar la primera actividad de esta serie de talleres que antecederán a la exhibición del Británico. Por supuesto, ésto fue sólo del conocimiento de los asistentes al evento, y nunca se anunció públicamente.

Las razones detrás de la prohibición no explícita para realizar exposiciones de shunga en Japón recae en las formas que, todavía hoy, el aparato legal considera a estas piezas, consideraciones ambiguas y muchas veces absurdas que parten de la manera en que fueron clasificadas como \”obscenas\” a partir de los procesos de importación (desde arriba) de muchos de los discursos modernizantes occidentales hacia la segunda mitad del siglo XIX, entre ellos el puritanismo victoriano.
A pesar de los intentos de ciertos grupos de editores, artistas y, sobre todo, académicos por cambiar esta situación, y a pesar del impacto que en los últimos 5 años ellos han tenido en la opinión pública a partir de la adopción de estrategias de conversión del shunga en \”arte\” (estrategias muy cuestionables por cierto, y sobre las que abundo bastante en mi nuevo libro que estará ya publicado a fnes de este año), parecería no muy promisorio el futuro de la exhibición publica de shunga en Japón.
Finalmente, quizás lo que más me llamó la atención de la mencionada reunión con la que empecé el post, es que algunos de los colegas japoneses allí reunidos (quienes son algunos de los escasos investigadores de shunga a nivel mundial; me serían suficientes los dedos de mis manos para contarnos), están previendo el éxito que de seguro tendrá la exhibición en el Británico para así (y con la ayuda de los medios de prensa) intentar forzar la realización de una primera muestra pública de los shunga japoneses y de colecciones japonesas muchos de ellos, en Japón.

NOTAS
1. Por cuenta de la erupción del volcán en Islandia, este taller se pospuso para el 12 – 13 de septiembre de este año.

Colección de shunga del Museum of Fine Arts de Boston

Originalmente publicado en Los apetitos de la buza, el 30/05/2010

En otros textos y comentarios mios fuera de este Blog, he hablado de la extrema importancia que reviste, para cualquier estudio que sobre el shunga se realice así como para aquellos que se lancen a hacerlo, el contacto directo con aquellos medios que funcionaron de soporte para esas imágenes. A pesar de que la investigación académica del shunga comenzó muy recientemente, más en concreto en la década de 1990(1), con relativa frecuencia  nos encontramos con algunas publicaciones que basan su estudio en reproducciones de estas piezas, obviando así tanto aspectos esenciales de su fisicalidad y de sus contextos narrativos, como el hecho de que casi nunca estas piezas se producían de manera aislada, sino como ilustraciones de libros (enpon 艶本), álbumes (kumimono 組物) o rollos ilustrados (emaki 絵巻).

Sin embargo, el gran dilema con que nos enfrentamos muchos de los pocos que nos hemos dedicado a este objeto de estudio, es dónde están esas colecciones y cómo conseguimos acceso a esas piezas. Es por esto, que he decidido crear una nueva sección en el Blog para dar a conocer algunas de las coleciones de shunga más importantes (y las menos importantes también) que conocemos hoy día.
Por supuesto, esas colecciones que iré presentando en los diferentes posts, que sobre el tema incluirá el Blog, son sólo aquellas a las que he tenido aceso o que conozco. Siguen quedando en el anonimato muchas colecciones privadas de shunga, así como otras guardadas en instituciones que aún niegan su existencia.
Comenzaremos esta sección con una de las colecciones de arte japonés más importantes de los Estados Unidos, la del Museo de Bellas Artes de Boston. Además de importantísimas piezas de arte budista, así como de otros circuitos y periodos, que posee el Museo gracias a los esfuerzos de Ernest Fenollosa (1853-1980), Okakura Kakuzō (1862-1913), y otros coleccionistas y personajes claves de la sociedad bostoniana de fines del siglo XIX(2), esta institución posee la colección de ukiyo-e más grande del mundo que se encuentra fuera de Japón.

Fotos: Izquierda, entrada norte del Museo; derecha, foto de Bigelow en peregrinación a un templo budista.

Con un aproximado de 50,000 estampas, una parte considerable de esta colección fue formada por el médico y coleccionista de arte japonés William Sturgis Bigelow (1850-1926). Bigelow comenzó a estructurar su colección durante el tiempo que vivió en Japón, a fines del siglo XIX, y a su retorno a Boston la donó al Museo, junto con las demás piezas que juntó. Una de las condiciones que impuso Bigelow al Museo fue que su colección de ukiyo-e jamás fuera exhibida, para así poder garantizar la conservación de los colores de las estampas, que se deterioran rápidamente al contacto con la luz, por lo que los únicos accesos a ellas durante mucho tiempo fueron para los especialistas y a través de las reproducciones que se publicaron en algunos libros y catálogos. Afortunadamente, hace unos cinco años hubo cambios importantes en el staff del Museo, y se lanzaron varios proyectos, uno de ellos encaminado a la digitalización de toda la colección de ukiyo-e. Éste proyecto, dirigido por la nueva curadora de la colección de ukiyo-e, Sarah E. Thompson, hasta el momento ha logrado digitalizar apróximadamente el 80% de todas las piezas, entre ellas, la colección Bigelow, que por vez primera puede ser vista a través de las bases de datos del Museo, disponibles vía WEB.
Como es lógico suponer, la colección de ukiyo-e del Museo debía contar con shunga. Esta sección de la colección, que está sobre todo formada por libros ilustrados y algunas estampas extraidas de álbumes, también proviene mayormente de lo que Bigelow compró en Japón. Por cuenta de las políticas puritanas(3), así como del desinterés de los anteriores investigadores del Museo, todos esos libros shunga se mantuvieron en cajas a lo largo de casi 100 años. Es justo a partir de los cambios en el Museo, que mencioné anteriormente, que por primera vez se lanza un trabajo de catalogación de esas piezas (que aún está en proceso), en el que se considera también su futura digitalización.

Fotos: Izquierda, ilustración (con partes de páginas que se despliegan) de Utagawa Kunisada para el libro Monmōgawa 文盲我話 (1827); derecha, ilustración de Kunisada para el libro Hyakki yagyō 百鬼夜行 (1825).

La colección de shunga del Museo está compuesta por 50 pinturas shunga, 210 títulos de libros ilustrados, enpon (muchos de ellos formados por dos o tres volúmenes), y 72 estampas extraidas de álbumes (algunas de ellas todavía se conservan como parte del juego original, como por ejemplo la copia de Sode no maki 袖の巻, del ilustrador Torii Kiyonaga 鳥居清長 (1752-1815), unas de las mejores conservadas que he podido ver). Un número considerable de los libros enpon son del siglo XIX, y por cuenta de que Bigelow los adquirió muy poco tiempo después de ser publicados, por las condiciones que se impuso a la colección, y por haber estado guardados casi por cien años, su estado de conservación y la calidad de los colores, son realmente magníficos. Algunas de las obras de Kuniyoshi y de Kunisada que pude examinar allí hace unos pocos meses, parecen haber sido traidas en una máquina del tiempo directamente desde Edo. Esta es una de las carácterísticas más sobresalientes de la colección shunga del Museo, que rara vez encontramos en lo que ha podido ser conservado hasta el día de hoy. Incluso, la excelente colección de Nichibunken (International Research Center for Japanese Studies), en Kioto, no compite con algunos de los ejemplares del Museo de Boston.
Finalmente, las ilustraciones que estoy incluyendo aquí en el post son algunas de las fotos que pude tomar de una minúscula parte de la colección de shunga del Museo, en una muy breve estancia de tres días que realicé en el pasado mes de marzo. Todos los ejemplos que he incluido son de libros enpon de la primera mitad del siglo XIX, del ilustrador Utagawa Kunisada (de quien hemos hablado en post anteriores).

Fotos: Izquierda, ilustración de Kunisada para el libro Hakataobi musubuga migoto (1829); derecha, ilustración de Kunisada para Shunjō gidan mizuage-chō 春情妓談水揚帳 (1836).

NOTAS
1. Si bien es cierto que la mayor actividad en ese sentido se concentra a partir de esos años, hubo casos aislados previos a esa fecha, como el texto de Tom & Mary Anne Evans, Shunga: The art of love in Japan (Paddington Press, Nueva York, 1975), o en el caso japonés las investigaciones de Yoshida Teruji 吉田暎二 (1901-1972), Richard Lane (1936-2002), y, sobre todo, el importante trabajo de Hayashi Yoshikazu 林美一 (1922-1999).
2. Dos excelentes textos recientes que abordan la actividad de coleccionismo de arte japonés en la ciudad de Boston, a fines del siglo XIX son: Christine M.E. Guth, Longfellow\’s Tattoos. Tourism, Collecting, and Japan (University of Washington Press, Seattle, 2004); y Christopher Benfey, The Great Wave. Guilded Age Misfits, Japanese Eccentrics, and the Opening of Old Japan (Random House, New York, 2004).
3. En conversación con la curadora de la colección, Sarah E. Thompson, supe que muy pocas personas tuvieron acceso a esas piezas hasta hace menos de 10 años, ya que las autoridades del Museo de entonces, requerían que fueran investigadores \”serios, casados y hombres\”.

"El gran divertimento femenino"

Originalmente publicado en Los apetitos de la buza, el 01/02/2010

Uno de los trabajos que estoy haciendo en estos momentos (y que espero terminar antes de que acabe el año, y pueda así publicarse para el próximo), es una traducción al español (por vez primera) y estudio crítico de dos textos japoneses del siglo XVIII. El primero, La preciosa arca del gran conocimiento para mujeres 女大學寳箱, escrito entre 1710-13 por el estudioso Kaibara Ekiken 貝原益軒 (1630-1714), es un tratado de corte confuciano, donde se consignan una serie de preceptos que debían ser enseñados por los padres a sus hijas, para que de esta manera recibieran una \”adecuada\” educación y pudieran desempeñar \”cabalmente\” los roles que les estaban impuestos en la sociedad japonesa de entonces.
El otro texto, El precioso nicho del gran divertimento para mujeres 女大樂寳開, publicado entre los años 1751-1763 e ilustrado por Tsukioka Settei 月岡雪鼎 (1710-1786), es la versión popular erótica del tratado confuciano de Ekiken, donde se parodian estos supuestos roles sociales de la mujer, jugando para esto con la dimensión sexual del ser humano.
Es importante comentar que éste no es un caso para nada extraordinario en la historia cultural del período Edo (1603-1867) en Japón, donde se volvió costumbre realizar parodias de textos \”serios\”, una parte considerable de ellas, de corte sexual; otro ejemplo más a tener en cuenta en la perenne diferenciación entre los discursos oficiales y las prácticas populares.
Aprovecho el post para colocar dos de las ilustraciones iniciales de ésta versión erótica, acompañadas de sus respectivos diálogos. Espero que los disfruten.

かうのりかゝつてからハかんにんならぬ。ちょっと〳〵。
まあまたんせ。こゝをぬふてから。
Hombre: –Seguir estas reglas lo vuelven a uno estoico. Basta, basta.
Mujer: –Ah, espérate, que aquí falta por coser.
それ〳〵、やあとなされへ。
がつでんじや。こゝらでせい。とてちん〳〵。
Mujer: -¡Hey, hey, lo haremos después!
Hombre: -¡Lo acordamos! ¿Por aquí está bien? Ahí te va el pito.