A propósito de Suehiro Maruo

El otro día, Emilio García Montiel me contó que un lector de este blog, amigo de él, se había mostrado interesado en que yo comentara algo sobre el creador de manga japonés Maruo Suehiro 丸尾末廣. Si bien es cierto que realmente desconozco bastante sobre el mundo del comic japonés, y en particular del trabajo de Maruo, uno de los intereses de este blog es justo presentar aspectos varios en torno a la producción visual japonesa con contenido sexual. Entonces, recordé un libro(1), empolvado ya, sobre el trabajo de Maruo, que hace unos años me regalara Masaki-san aclarándome seriamente que eso no era \”arte\”… Sirva pues, el pretexto de Maruo para presentar aquí, si no un real comentario, al menos algunas imágenes interesantes que estimulen el debate.
El tema por excelencia en la obra de este ilustrador japonés, convertido recientemente en autor de culto por parte de los admiradores y seguidores del manga, es el lado oscuro del ser humano, los espacios de lo onírico. En ese sentido sus fuentes fundamentales, en el plano de lo visual y narrativo, son las películas de horror (sobre todo japonesas) de los años cincuenta y sesenta, y más que nada, la corriente estética japonesa de principios de siglo XX conocida como ero-guro-nansensu(2).



(La imagen de la izquierda corresponde al filme Tōkaidō Yotsuya kaidan, 1959, del director Nakagawa Nobuo)

Esta corriente surge en Japón durante las décadas de 1920 y 1930, sobre todo a partir del período Taishō 大正 (1912-1926). El término, que proviene de las palabras inglesas erotic-grotesque-nonsense (erótico-grotesco-sin sentido), pasó a ser denomiador de una fértil producción literaria que giraba alrededor de las historias de misterio y de detectives que inmediatamente acapararon la atención de los jóvenes citadinos, y que abundaban en narraciones donde el horror, lo macabro, la demencia, el misterio y el erotismo, eran los ingredientes más comunes, siendo su más significativo exponente el escritor Edogawa Ranpo 江戸川乱歩 (1894-1965)(3).

De hecho, un volumen considerable de las imágenes en las historietas de Maruo reconstruyen un tipo de visualidad ubicada en esos años, alimentada además por el decó y el gore.

NOTAS
1. El libro se llama Shin-seiki SM gahō 新世紀SM画報, y fue publicado por Asahi Sonorama en el año 2000.
2. El mejor estudio que hasta el momento ha aparecido en inglés sobre el tema del ero-guro-nansensu, es el texto de Miriam Silverberg, Erotic grotesque nonsense: The mass culture of Japanese modern times. University of California Press, Berkeley, 2009.
3. Nombre literario de Hirai Tarō 平井太郎 creado a partir de la admiración que poseía por la obra de Edgar Allan Poe, de ahí Edoga waRan po.

Autor: Amaury A. García Rodríguez

26 de Octubre de 1967, Ciudad de la Habana Doctor en Estudios de Asia y África, especialidad Historia de Japón y Maestro en Estudios de Asia y África, especialidad Japón, ambos por el Centro de Estudios de Asia y África, El Colegio de México. Realizó sus estudios de Licenciatura en Historia del Arte en la Universidad de La Habana. Ha impartido cursos y conferencias en varias universidades de México, Cuba, Argentina, Japón, España y los Estados Unidos, y participado activamente en eventos académicos nacionales e internacionales. Sus temas de investigación giran alrededor de la cultura popular urbana y sus producciones visuales, en particular las relaciones entre las estructuras de poder y la producción de estampas eróticas durante los siglos XVII y XIX en Japón. Además la historiografía del arte, y la cultura material y visual de Japón. Cuenta con los libros "Cultura popular y grabado en Japón" (El Colegio de México, 2005), y "El control de la estampa erótica japonesa shunga" (El Colegio de México, 2011), así como la coedición "Cultura visual en Japón: Once estudios iberoamericanos" (El Colegio de México, 2009). Actualmente es profesor -investigador del Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México.

8 comentarios en “A propósito de Suehiro Maruo”

  1. Tambien para el amigo Lauzán, te voy a hacer llegar un breve post para tu blog anotando algo sobre Suehiro Maruo. (Aparte, voy a tratar de preparar algo sobre un caricaturista muy particular, uno de los que marcaron tendencia y que es practicamente desconocido en occidente)De lo que dices me interesa el énfasis de Masaki sobre que lo de Suehiro no es arte, no en el sentido de la discusión de si es arte o no, sino en cuanto a las parcelaciones donde el \”arte\” y el \”no arte\” van cada uno por su lado sin necesariamente buscar una legitimación uno en el otro, pienso por ejemplo en la clasificacion de junbungaku (\”literatura pura\” 純文学 y taishuu shousetsu (\”novela popular\” 大衆小説)donde al aparecer cada uno iba a lo suyo y santas pascuas.Y digo \”al parecer\” porque no he hurgado en el tema como para determinar cuánto de la discursión occidental sobre el arte o \”no arte\” ha permeado, o no, ciertos estancos de la producción visual japonesa o, incluso, cuanto de esos \”estancos\” han pasado a occidente como imaginarios artísticos. Por poner el ejemplo más evidente, tema que tu conoces mejor que nadie, el ukiyo-e 浮世絵, considerado como arte en el siglo XIX europeo.Lo otro es que el libro de Silverberg – por cierto, la edición que tengo es del 2006- es excelente. Iba a mencionar algunos capítulos, pero la verdad que todo el libro es muy bueno.

    Me gusta

  2. Emilio, así mismo es, justo por eso fue que se me ocurrió poner la acotación de Masaki. Y creo que asímismo está pasando con el manga, al que clasifican en Japón como \”subcultura\” (sabukyaruchaa サブキャルチャー). Hay una fascinación con la taxonomía, que por supuesto ha sido dependiente de la importación que en el XIX y a lo largo del XX se hizo de modelos europeos, y que continua arrastrando problemas y creando otros nuevos. De cierta forma, lo que está pasando con el manga (o lo que está haciendo Murakami exprofeso con su superflat) es lo mismo que pasó con el ukiyo-e: el efecto boomerang.En cuanto al libro de la Silverberg (quien por cierto, falleció este año), sí, es buenísimo. La edición que tengo yo es la paperback, por eso el año 2009. Pero en realidad la primera versión (que salió en hardcover), es como tu dices del 2006 o 2007, no recuerdo bien.

    Me gusta

  3. Oye, por cierto, cuando murió Miriam Silverberg, apenas nada salió sobre ella. Ahora hay algo más de información (me refiero a la red) pero, en general, se repite.Conocí de su existencia cuando era estudiante del COLMEX, en uno de los cursos de Tanaka, con \”Changing Song: The Marxist Manifestos of Nakano Shigeharu\”, sobre el cual me tocó exponer en clase. Pero el resto de sus ensayos relacionados más directamente con mi tema de trabajo, los conocí mucho después, tardíamente, siento.EmilioAhora pienso que mucho de lo que ella hizo entroncaba también con el camino de la cultura visual, como ha ido conociéndose.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s